Bitácora

Curioso ejercicio de identificacion y denominación el que me plantea la noticia ofrecida por la casa de subastas Sotheby´s:  ¿Qué es esto en realidad? El ejemplar es muy bonito y sin duda, viniendo de quien viene, una pieza extraordinaria en su aparente cotidianeidad de formato y de numerosas anotaciones con cifras y gastos corrientes e incluso ordinarios si se quiere. Pero en Archivística, la identificación de tipologías documentales exige bastante esfuerzo para nombrar con precisión lo que se tiene delante. Al menos se intenta. Un diario personal no es un libro de notas, ni éste equivale a libro de bocetos o cuaderno de artista, por más que en numerosas ocasiones, todo esté mezclado y no sea tan fácil distinguir uno de otro. Éste de Dalí, vendido recientemente, ha recibido denominaciones diferentes por parte de la prensa y por la propia casa de Subastas (notebook, diary, carnet, skizzenbuch…). En mi opinión, esta última es la que ofrece una mejor terminología (carnet autographe) aunque en español sería oportuno describirlo como “cuaderno personal de anotaciones y dibujos”. Algunos medios españoles también lo describen (erróneamente) como diario y aunque obviamente no lo he tenido en mis manos para examinarlo con detalle en su conjunto, por la descripción que se ofrece, esto no puede ser un diario y nombrarlo así  induce a error. Insisto: un diario es otra cosa. Un libro de notas, notebook, carnet…, otra. De haber sido un diario de Dalí: ¿qué precio hubiera alcanzado? En defintiva: simples anotaciones éstas a propósito de un cuadernito de un genio.

 

​Un diario inédito de Dalí alcanza en una subasta 91.800 euros

 

 Sotheby´s:  Dali, Salvador.  CARNET AUTOGRAPHE. CIRCA 1930-1935.

Investigación

Poco antes de iniciar los preparativos y planificación de la exposición que organicé en la Universidad de Zaragoza (Caligrafía: trazos que comunican, líneas de emoción, mayo de 2015) Luis Hernández Olivera, buen colega y titular de Archivística en la Universidad de Salamanca, director de Archivamos: Revista de actualidad de archivos y documentos)me propuso que escribiera sobre la materia. El resultado, breve por las obligadas limitaciones de espacio fue éste y quedamos emplazados a continuar por la senda de la investigación en torno a la materialidad constitutiva de los documentos caligrafiados. Todo ello lo comparto con los lectores en este enlace.

 

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Bitácora

Entre amigos: influencias caligráficas (Flandes, verano de 2015)

(En foto: Sentados, de izquierda a derecha: Ewan Clayton, Diego Navarro, Manny Ling. De pie: David Annwn)

(Ver el reportaje fotográfico aquí)

 

Siempre he defendido que la caligrafía debía, sobre todo, provocar emociones y generar impresiones positivas. Con independencia de la técnica empleada, del modelo de letra o del estilo utilizado, la ejecución de la bella letra debería arrastrar con fuerza hacia la reflexión sobre su ejecución. También y de forma paralela, predisponer al goce estético y comunicativo no sólo en quien la elabora sino en quien la contempla, la analiza o simplemente la disfruta. Y es que, como señalaba recientemente con motivo de mi exposición (Biblioteca de Humanidades “María Moliner”, Universidad de Zaragoza, 27mayo-13 de julio, 2015) la caligrafía se compone de trazos que emocionan pero también que comunican. Y en esa unión entre mensaje que comunica y contemplación estética que emociona, transita el fundamento de la “bella escritura”, si atendemos al sentido etimológico de la caligrafía.

Al mismo tiempo, el calígrafo debe mantener una continua dinámica de aprendizaje y práctica que no está reñida con un ejercicio que yo valoro: buscar inspiraciones visuales que puedan ser aplicadas directamente al trabajo caligráfico. Eso es precisamente lo que viví hace dos semanas cuando llegué a la preciosa ciudad de Brujas para participar en el Symposium sobre caligrafía (Brujas, 2015) organizado por mis queridos y admirados maestros y amigos: Manny Ling e Ewan Clayton, del IRCC (Universidad de Sunderland, Reino Unido).

Brujas, por la mañana muy temprano; julio 2015.
Brujas, por la mañana muy temprano; julio 2015.

La convivencia en Brujas con más de 60 calígrafos venidos de todo el mundo ha sido excepcional. Todos participábamos en los talleres impartidos simultáneamente por Ewan Clayton, Lieve Cornil, Brody Neuenschwander y Susan Skarsgard. En las sesiones dentro y fuera del aula hemos podido conversar y compartir no pocas noticias, ideas, reflexiones y aspectos relativos a la teoría y la práctica caligráfica. El manejo de herramientas “handmade” o “low cost” ha dado paso a prácticas que han ido desde el control de la posición del cuerpo hasta la combinación de palabras para generar sensaciones, antesala de la preparación de un proyecto caligráfico. El manejo del lenguaje y el mensaje a transmitir por el calígrafo se combinaban así de manera armoniosa para llegar a un resultado óptimo.

 

Susan Skarsgard, Calligraphy Symposium—Writing 2015 https://www.facebook.com/writingsymposium
Susan Skarsgard, Calligraphy Symposium—Writing 2015 https://www.facebook.com/writingsymposium

 

Por otra parte, las animadas y participativas charlas matinales de Brody Neuenschwander (calígrafo) y David Annwn (poeta) propiciaron un magnífico preludio a la creatividad y al trabajo en grupo que proseguía a continuación en cada aula. Por cierto: la experiencia de compartir varias horas en el taller de trabajo del propio Brody Neuenschwander y contribuir de forma colectiva a su próxima obra  ha sido completamente maravillosa! Al caer la noche, la ciudad de Brujas nos ha acogido con su encanto y misterio.

Las influencias caligráficas no han terminado ahí ya que, en mi caso, acto seguido me trasladé a Amberes para visitar uno de los museos más extraordinarios e imprescindibles que existen en el mundo para todo interesado en la historia de la escritura. El museo Plantino-Moretus del arte de la imprenta es desbordante. Destacaré sólo el extraordinario hecho de que en Amberes coincidían simultáneamente 3 exposiciones donde admirar el trabajo tipográfico de los cosmógrafos, geógrafos y cartógrafos holandeses. Estos lugares han sido el propio Museo Plantino, la Biblioteca Hendrik Conscience Heritage (Seven Seas), y la impresionante colección de la Rockoxhuis (Abraham Ortelius, 1527-1598). A la belleza propia de estos libros expuestos que reflejan la época dorada de la cartografía en Flandes, se sumaba mi interés particular por tipos de letra utilizados para ilustrar las representaciones geográficas. Especialmente intensa fue la emoción al contemplar las volutas, enlaces y florituras maravillosas de Gerhard Mercator y las de los Atlas de Johann Blaeu o Abraham Ortelius.

Biblioteca Hendrik Conscience Heritage (http://www.consciencebibliotheek.be/Museum_Erfgoedbibliotheek_EN
Biblioteca Hendrik Conscience Heritage
http://www.consciencebibliotheek.be/Museum_Erfgoedbibliotheek_EN

 

 

Museo Plantino-Moretus http://www.museumplantinmoretus.be/
Museo Plantino-Moretus http://www.museumplantinmoretus.be/

 

En definitiva, un tour por ciudades flamencas cuya herencia caligráfica marcó de manera determinante la teoría y la práctica hace siglos y, para nuestra satisfacción, sigue haciéndolo en la actualidad.

 

Amberes, julio 2015
Amberes, julio 2015

 

 

Diego Navarro